Casi un mes sin escribir…
A veces es por falta de ganas, a veces por pereza, muchas veces por falta de tiempo para ordenar todo lo que tengo en la cabeza y que no cuento a NADIE.
Hoy día 24 de noviembre. Ya son casi 6 meses en Mozambique. Medio año en Namapa… Muchos lo intentaron y no lo consiguieron. Y es que muchos dicen que Namapa es duro, y con razón. Comodidades tengo, no me puedo quejar. Con la electricidad llegó la posibilidad de tener internet por las noches y poder sentirme más cercano de mi gente y hablar con más tranquilidad, sin la presión de estar trabajando y no tener tiempo apenas para saludar. La luz en casa por las noches hace que el clima sea un poco más cómodo, sin necesidad de andar a oscuras buscando una vela o con el frontal pegado a la cabeza. Comida no me falta, y en Nampula, la ciudad, cuando tengo tiempo de ir al super a hacer la compra puedo conseguir relativamente fácil muchas de las pijadas que tanto me gustaban en Europa. El agua no me falta. Ahora está empezando la época de lluvias y los problemas del agua del pozo se van a solucionar. Tengo todo para poder tener una vida confortable. Pero me falta algo. No sé lo que es. Quizá si.
Miro fotos de otros compañeros que están o que ya se fueron. Fotos antiguas, de cuando llegaron. Comparas con su estado actual y realmente ahora están mucho más desmejorados. Elena dice que ella no quiere ponerse así en un año, que antes de eso se va. Nos reímos. Pero es verdad. Qué tiene este quintal que te ahoga? Te hace sentir partícipe de una realidad sólo a medias. Qué estará pasando ahí fuera? Muchos días pasan y la única gente que has visto son tus compañeros de Programa o la gente de la contraparte con quien trabajas, funcionarios del Sistema de Salud. Enfermeros y Administrativos en su mayoría.
Me da rabia (es rabia la palabra?) cuando cuelgo mis fotos para compartirlas con mi gente y sólo doy envidia. Cierto que muchos estarían encantados de estar en esas playas paradisíacas o rodeado de esos paisajes. Aguantarían todos ellos el día a día aquí? Nuestra única vía de escape son los fines de semana a esos sitios que afortunadamente están relativamente cerca. Pero no todos los fines de semana. Muchos me los he pasado trabajando hasta altas horas. Tengo más trabajo que en mi antiguo trabajo de auditor (y eso ya es decir). Nadie se lo cree.
El día a día en este sitio es jodido. Sinceramente. Desde que me levanto hasta que me acuesto estoy tomando decisiones. El trabajo de oficina más administrativo no me molesta. Me gusta. Lo difícil es llevar a cabo las actividades del proyecto con esta gente. Releo el blog, cuando explicaba en qué consistía el proyecto y ya puedo asegurar que me lo conozco casi de memoria. Sé todo lo que se ha hecho, cómo está hecho y lo que queda por hacer. Resulta un poco frustrante ver que todo lo que has hecho hasta el momento no tiene ningún resultado visible. Tampoco me gusta tener que hacer según qué cosas porqué están escritas en un papel donde dice que hay que hacerlo. A veces me siento que lo único que hago es buscar el papelito que falta o hacer la actividad que está escrita para poder entregar al financiador y justificar el dinero que nos ha entregado, para salvar mi culo de alguna especie de bronca de mis superiores, sin encontrar el sentido de lo que hago. Afortunadamente esto no pasa muchas veces.
Mis áreas en el proyecto, resumiendo, son trabajar con el responsable de mantenimiento del hospital y los centros de salud de las comunidades, el responsable de la comunicación por radio con los centros de salud de las comunidades, los administrativos de Namapa y el Administrador del Centro de Formación de Nampula. Mi trabajo es asesorar en planificación, gestión, ayudarles a hacer herramientas de trabajo para hacer su trabajo más sencillo, más ordenado, etc… (he dicho resumiendo, hay muchas más cosas). Y, viendo lo que hay… Sinceramente me ha tocado bailar con la más fea en este proyecto. Muchos de ellos (no todos) son irresponsables, no llegan a las citas marcadas, no se sienten involucrados por el trabajo, no quieren trabajar conjuntamente conmigo ni colaborar. Y yo sólo quiero hacer lo que está escrito y por lo que me han contratado, y que ellos previamente han pedido hacer. Sin embargo, por más que lo intento, muchas veces no dejo de pensar que estoy haciendo las cosas por mí y no por ellos. No veo interés muchas veces por su parte. Me siento muchas veces como el blanco que viene aquí a imponer maneras de trabajar. Por mucho que lo intento, no dejo de ser el blanco y ellos los negros. Yo el rico poderoso, ellos los pobres que esperan sacar algo de tí. Definitivamente, no me gustan los mozambicanos. A ninguna de las personas que he ido conociendo la podré llegar a considerar mi amiga. Cansa ser siempre el blanco. Cansa ser siempre el que tiene dinero. Cansa que te pidan dinero personal. Cansa tener que dar explicaciones para no dejar dinero. Cansa posponer una reunión o una cita 5 veces. Cansa la lentitud de los trámites…
Tengo días de todo. Días buenos, días muy buenos, días malos y días muy malos. Hoy tengo el día un poco feo. Me sigo preguntando a día de hoy: Javi, qué haces aquí? Te vale la pena? Trabajo más horas que antes y el nivel de estrés y presión es igual. Me voy de aquí? Yo esto no puedo aguantarlo. Y pienso… y en Barcelona que hago? Trabajar horas y horas y vivir ciego en mi burbuja de mentira, ajeno a todo lo que pasa en el mundo? Pensando en comprarme un coche, quizá ahorrar para un piso… Mantener mi cabeza ocupada en tonterías. Y todo eso para qué? Me apetece volver a eso? Claro que no. Quizá no haya elegido el mejor proyecto para empezar mi vida profesional en la cooperación. Lo que si tengo claro es que estoy aprendiendo mucho, y voy a aprender, muchas veces gracias a mis compañeras, y todo eso me va a servir de mucho. Para luego valorar si quiero algún proyecto similar o mejor en otra área donde no se trabaje tan directamente con gente del gobierno. O quizá si, pero en otro lugar que no sea Mozambique. Lo que tengo claro es que quiero seguir en esto, que engancha. Y no sé por cuánto tiempo. Por ahora creo que soy joven y lo puedo hacer. No me arrepiento de la carrera profesional que dejé atrás. Quiero seguir trabajando en esto. Espero que con el nuevo año la cosa se relaje un poco y no tengamos que trabajar tantas horas. Que nos administremos mejor el tiempo y lo que no se pueda hacer hoy, dejarlo para mañana. A veces pienso: en mayo cumplo mi año de compromiso y me voy. A veces pienso: quiero quedarme hasta el final del proyecto en diciembre de 2010 (esto es lo que más pienso). Otras veces pienso: igual si hubiera una nueva fase del proyecto después también me quedaría. Tengo muy claro que cuando no me llene lo que hago o no me aporte nada hago la maleta y me voy. No tengo que demostrarme nada a mi mismo ni a nadie. Me acuerdo de lo que me decía Edita: Javi, la palabra no es aguantar. Es cierto, no debo pensar que estoy aguantando porqué no es así.
Me cuesta trabajo separar lo que es vida profesional y vida personal. Seguramente lo que se entiende por vida personal sea únicamente mi “vida social”. Mi vida profesional son las 10 o 12 horas diarias de trabajo de oficina, con la contraparte, con el banco o cosas así. Mi vida social es todo lo que hago los fines de semana o cuando me junto con mis compis por las noches para echar unas risas y beberme una cerveza o una copa de ron. También mi vida social es cuando estoy algún día solo en Nampula y me voy a un bar a beber un ron con cola y hablar con cualquiera que se siente al lado y tener una conversación simple. Mi vida personal es todo lo que pasa por mi cabeza desde que me levanto hasta que me acuesto todos los días de la semana. Todas mis ideas, mis ocurrencias, mis sensaciones, mis sentimientos, mis necesidades, … Todo eso es mi vida personal que se ha enriquecido enormemente en estos 6 meses. Que no he compartido con nadie. Quizá eso es lo que estoy compartiendo ahora y quizá es por eso que he tardado tanto en escribir. Quizá estoy celoso de mi vida personal y la quiero sólo para mí, o considero que nadie tiene porqué saber de mis sentimientos, o a nadie le importa.
No vine aquí con la intención de conocerme mejor. Creo que después de tantos años me conozco casi a la perfección. Sin embargo, a veces no dejas de sorprenderte a ti mismo. Por las noches (ahora ya menos con la luz e internet) tengo todo el tiempo para pensar en mí y acordarme de toda mi gente.
Me acuerdo muchas veces de Edita y Manu. Cómo sería esto si ellos estuvieran aquí conmigo? Muchas veces pienso que sería mucho mejor. Que harían más fácil mi día a día. Estíbaliz ya está con su marido aquí, y últimamente nos hemos distanciado mucho a nivel de relación. Me da pena, pero hay cosas por las que no puedes hacer nada. Suzanne y Elena son muy majas, pero no son mis amigas. Podemos pasarlo genial un fin de semana, pero me falta ese punto de sinceridad para hablar con ellas de cualquier pensamiento que tengo. Me siento muy sólo en ese sentido. Me acuerdo de lo que me decía Manu: Tómate la experiencia como una cita contigo mismo.
Acaba un fin de semana y ya estoy planificando el siguiente. El pasado fue en Ilha, el siguiente nos toca trabajar. Me encanta Ilha. Es mi rinconcito de paz. Allí me siento a gusto, tranquilo. Me encanta ir sólo cuando puedo. La Ilha está llena de chicos jóvenes esperando al turista. Para ofrecerles un viaje económico en barco, venderles un mapa de la isla, algún recuerdo o los típicos collares que ellos hacen (missangas). Todos ellos son unos buscavidas, intentando todo lo posible para conseguir una vida mejor. Salir de esa isla. Parece que se ahogan allí dentro. He tenido la oportunidad de conocer a muchos de ellos y a veces me apetece sentarme a charlar con ellos, saber cómo se sienten, cuáles son sus inquietudes. Entiendo cómo se sienten y lo difícil que es para ellos vivir en esa isla. En su lugar seguro que yo haría muchas de las cosas que ellos hacen.
Son casi las 12 de la noche. Mañana me levanto a las 5 para hacer mi primera actividad en 2 centros de salud en 2 comunidades, hasta ahora todas fueron en Namapa o en Nampula. Acamparé una noche en una de las comunidades, porqué están tan lejos de Namapa que es mejor quedarse a dormir allí. Me apetece mucho. Tuve la ocasión hace un mes de visitar casi todos los centros de salud y conocer a los enfermeros que allí trabajan. Son gente joven, más que yo, y viven en esas comunidades aislados literalmente de todos. Muchos centros sin luz y en muchos la radio no funciona. Evidentemente sin cobertura de móvil. Los veo super jóvenes si me comparo con ellos. Muchos de ellos son de otras ciudades lejanas. Tantos años estudiando para ser enfermero y de repente acabas de estudiar y te destinan a una comunidad así. Muchas veces sin entender el macua y por lo tanto sin capacidad de comunicarte con los enfermos que vienen a visitarse. Me siento muy cercano a ellos en muchos aspectos.
Me gusta cuando las cosas empiezan a rodar, pero sinceramente es algo muy difícil de conseguir. Me gusta pensar que me han pasado muchas cosas en 6 meses y pensar que mi vida es todo lo que esto viviendo y yo soy el único protagonista.
Muchas veces pienso cómo sería mi vida en Barcelona. Podría seguir viviendo allí? Digo Barcelona como podría decir cualquier otra ciudad europea. Seguramente después de esto me costará y mucho. Y ahora mismo no sé si me apetece volver a vivir allí o sólo dejarla para visitarla de vez en cuando, y mantener Barcelona en mi memoria como un pensamiento romántico de aquello que quiero y está lejos y que siempre voy a tener cuando necesite.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Buf, Javi, me da la sensación de que te conozco todavía más después de leer todo esto.
ResponderEliminarA mi me importan tus sentimientos.
Joer, cuantas cosas en unas líneas... Me encanta leerte, no estás tan lejos ;)