Si el universo se supone infinito, y que contiene un número infinito de estrellas luminosas uniformemente distribuidas, entonces cada línea visual debería acabar terminando en la superficie de una estrella. El brillo observado de la superficie es independiente de la distancia a la que esté, el área aparente de una estrella disminuye con el cuadrado de la distancia y el número de estrellas esperado aumenta con el cuadrado de la distancia. Así, cada punto en el cielo debería ser tan brillante como la superficie de una estrella.
Debe aclararse que para que las estrellas parezcan "uniformemente distribuidas" en el espacio, deben estar también uniformemente distribuidas en el tiempo, porque cuanto más lejos se observa, más antiguo es lo que se observa. A una escala infinita, significa que el universo debe tener una edad infinita sin cambios radicales en la naturaleza de las estrellas durante ese tiempo.
Esta cuestión se la planteó su alumno a Olbers. Si el espacio se supone infinito y está lleno de estrellas luminosas distribuidas uniformemente en el espacio, como es que por la noche se ve oscuro? Olbers no supo contestar en ese momento, pero estaba convencido que alguna era la causa. Precisamente por no saber la causa iba a seguir buscándola. Aunque no sepamos la respuesta debemos seguir caminando hasta encontrar a donde se va la luz de las estrellas.
Quien dijo que la física no fuera romántica?
PD: No se si he sido fiel a lo que en su día alguien me contó. Si no fuera así, espero me lo diga. Sólo que me he acordado de la paradoja al mirar las estrellas y quería compartirlo.

Totalmente fiel ^^
ResponderEliminarQue grande Olbers, y que grande este universo en el que intentamos vivir.
Un besote!
:)
ResponderEliminarMe lo repite, por favor? no he pillao ná...
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