Célia es la empleada que tengo en casa. Cuando llegué me sorprendió que tuviera que tener una empleada de casa… Empleada yo? Si vengo aquí a cooperar!! Eso de tener empleado es de burgués! El caso es que realmente las largas jornadas de trabajo hacen que sea necesario tener alguien en casa para que te haga la comida, limpie el polvo porqué todas las ventanas están abiertas todo el día y entra de todo, te friegue los platos y te lave la ropa, sobre todo teniendo en cuenta que no hay agua corriente ni lavadora, por supuesto, lo que me supondría dedicar todos los fines de semana a hacer estas tareas cuando el fin de semana lo que estaba deseando era salir de esas cuatro paredes del Quintal. Célia es la persona que me hace la vida más fácil aquí.
Célia tiene 25 años, los mismos que yo. A su edad ya podría tener fácilmente 3 hijos. No los tiene. Su marido la abandonó y se lo llevó todo en el mes de Agosto pasado. No le dejó nada. Imagino que la abandonó por no poder tener hijos. Eso no lo sé, pero es raro a su edad estar casada y no tener hijos. Quizá la abandonó porqué puede que sea seropositiva. Por lo general, si el marido se entera que su mujer es seropositiva imagina que eso es debido al adulterio, y también la abandona.
Célia trabaja para mantener a su familia (madre, primos, hermanos). Hace 2 meses su padre falleció.
Célia hace un mes y medio que no trabaja en casa. Primero dejó de venir unos días por causa de un dolor en el vientre, que no la dejaba caminar. Le inyectaban un calmante, se recuperaba y entonces volvía a trabajar unos días. Llegó el punto, tras la muerte de su padre, que ya no volvió a trabajar más. Me decía que los dolores eran más agudos y no se encontraba con facultades para trabajar. Un día expresamente me vino a casa a excusarse por su situación y decirme que debería buscar temporalmente a otra empleada, pues ella no se encontraba bien. Al cabo de una semana me llamó, imagino que desesperada, pidiendo si podía ayudarla de alguna manera. El caso es que por caso de su dolor iba al hospital y siempre le daban medicamento y la mandaban para casa, pero el dolor persistía. Me llamó pidiendo ayuda para ver si yo podía hacer algo en el hospital, sabiendo que yo conocía a los médicos de allí. La acompañamos al hospital, hablamos con los médicos y finalmente la dejaron ingresada en el Hospital de aquí, en Namapa. El nuevo hospital que está construyendo nuestro programa está en obras aún por retrasos en la finalización de algunos trabajos. Los enfermos de urgencia están hacinados en tiendas de bambú cubiertas de plástico y para los enfermos internos fue habilitado un espacio en una sala de actos anexa al hospital, que fue construida para reuniones, charlas y encuentros. En esa sala están dispuestas todas las camas de los enfermos internos. Me pregunto cuándo van a inaugurar y equipar el dichoso hospital.
Después de varios días, voy a visitar a Célia y me encuentro que no está ingresada. La han transferido a Nampula para operarla. Me quedo más tranquilo. En su guía de transferencia se especifica claramente que Célia tiene un absceso de pus en la trompa izquierda y que es preciso primero drenar y luego operar para sacar. Una operación relativamente sencilla, pero en Namapa no disponen de los medios para operar. Está el cirujano Dixon, que es mi amigo y es, creo, la persona más capacitada de todo el Distrito, aunque existen 3 doctores más en todo el Distrito. Debido a que el hospital está en obras, el bloque operatorio donde se pueden hacer cirugías está en Alua, un pequeño hospital a 30 km de Namapa. Allí dejaron de hacer operaciones en diciembre porqué el generador de energía no funciona. Ahora todas las operaciones de urgencia, deben ser transferidas a Nampual, la capital de la provincia, a 250 km y 3 horas de coche. A veces la ambulancia que tiene que hacer las transferencias (una única) puede ser que esté cubriendo una urgencia en alguna de las comunidades aisladas y no pueda transferir algún enfermo grave. A veces, simplemente puede ser que no tengan dinero para poner combustible a la ambulancia, por lo que queda inoperativa.
Pasan 10 días y yo voy a Nampula por cuestiones de trabajo. Me paso por el Hospital Central de Nampula para ver cómo está Célia. Imagino que ya ha sido operada y se está recuperando. Justo en la puerta de entrada hay basura acumulada. Llevo algo de comida para Célia y en la puerta el guardia me hace algún impedimento para poder entrar (por ser un blanco y por llevar comida). Hablo con él, me justifico y le explico todas las razones. Al final me deja entrar. El Hospital Central de la provincia da pena. Reina el caos, las instalaciones están degradadas y el olor me resulta bastante incómodo. Pienso en Elena. Elena hace cosa de un mes pasó una malaria. Cuando vio que los síntomas apuntaban a esa enfermedad, nos fuimos con nuestro flamante coche a una clínica privada en Pemba, le hicieron las pruebas, le dieron el diagnóstico, le dieron la medicación, pagamos unos 40 euros y nos fuimos para casa. Es relativamente fácil ponerte enfermo si tienes dinero.
Llego a la zona de ginecología y pregunto a la enfermera jefe de ginecología por Célia. No la conoce. Célia de Namapa. Pregunta a otras enfermeras, ninguna me sabe ayudar. Entonces Célia, que me estaba oyendo desde el pasillo, sale a mi encuentro. Estoy aquí. Me la encuentro muy desmejorada. Delgada delgadísima y con el pelo rapado. Aquí cuando están enfermos/enfermas se suelen cortar e cabello, si no pueden asearse a menudo. No puedo evitar impresionarme. Célia está enferma. Hablo con ella en el cuarto, ahora está sola. Se alegra por la comida que le llevo. Me cuenta que aún no ha sido operada, que está a la espera de unos resultados para operarla. Aún continúan los dolores, pero le dan medicación oral para tratarla. Sólo antibiótico. Ella tiene una hermana (o quizá sea una prima) que a veces va a verla y le lleva algo de comida, pero no tienen muy buena relación me confiesa. Célia está sola en Nampula esperando a ser operada desde hace 2 semanas. Llamo a la enfermera a la habitación para preguntarle qué es lo que está pasando aquí. Me dice que están a la espera de unos resultados de unos análisis que han tenido que mandar analizar en Maputo. Los resultados aún van a tardar 2 semanas. En el Hospital sólo le están dando antibiótico.
- Porqué no la llevan de vuelta a Namapa mientras espera el resultado?
- Sí, la podrían llevar pero no hay transporte.
- En ese caso me encargo yo, tenemos un coche y pasado mañana si no la pueden transferir ustedes nos la llevamos nosotros a Namapa.
- De acuerdo, puede ser así, y luego se hace responsable de traerla de vuelta cuando estén los resultados?
- Sí, me hago cargo.
La enfermera se apunta mi número y me dice que cuando estén los resultados me llamará para traerla de vuelta. Mañana pasará el médico y posiblemente le darán el alta.
Llego a Namapa y hablo con el cirujano. Le explico la situación y se queda sorprendido que no haya sido operada o ni si quiera drenada para poder dejar salir la pus. Le extraña mucho lo del análisis en Maputo y que tarde tanto. Le digo si tienen alguna transferencia al día siguiente para Nampula, para aprovechar la ambulancia de vuelta. Me dice que sí. Le tengo que dar indicaciones para que el conductor de la ambulancia (en la ambulancia la mayoría de veces va el conductor con el enfermo sólo, sin médico ni enfermero) se pase por ginecología para recoger a Célia. Podría darse el caso que Célia fuera dada de alta y nadie supiera que debe ser transferida de vuelta a casa. Si no llego a decir nada para aprovechar el viaje, la dejan en Nampula un día más. Célia se podría venir con nosotros, pero a cualquier otra enferma de las que debe hacer miles, les toca coger un transporte colectivo y venir en una furgoneta junto a 20 personas más, o en el pick-up de alguna ranchera.
La voy a visitar a su casa al cabo de unos días y me la encuentro en cama llorando del dolor. Porqué no vas a médico? Porqué no se puede mover. Encima tiene fiebre porqué está con malaria. Me dice que tuvo problemas con el conductor para que la trajeran de vuelta, porqué al conductor los de Medicus Mundi no le caemos bien y como sabía que era yo quien había movido todo el asunto, no quería transportarla. Al final la trae. Nosotros por norma no podemos transportar enfermos en nuestros coches por el riesgo que supone en caso de pasar algo. Este es un asunto que trae bastante malestar en el Distrito y por el que pueden tenernos recelo algunas personas. Me voy a hablar con el cirujano, le digo que está muy grave en casa y que por favor haga algo, que la vaya a ver, a inyectarle un calmante o algo.
Al día siguiente vuelvo a Nampula y me paso por el Hospital a ver si tienen ya los resultados. La enfermera del otro día me dice que aun no, que el análisis era una biopsia y que fue enviada a Maputo y aun no había llegado. Por las fechas debería haber llegado ya. Le digo que Célia está muy mal y me dice que en su guía de transferencia ponía que debía ir al Hospital a por el tratamiento y la ambulancia la había dejado en su casa.
Vuelvo a Namapa, informo a Célia y ella va al Hospital y es ingresada nuevamente. Eso fue ayer. Hoy me encuentro con el cirujano. Me dice: Javier, hoy me he acordado de ti por causa de tu empleada Célia. No me explico porque no le han abierto y sacado el absceso. Yo aquí no tengo material para hacerlo, sino ya lo hubiera hecho. En su guía de transferencia pone que es un tumor abdominal cuando yo le he pinchado y le he sacado pus. Y para eso no era preciso una biopsia, y aún así las biopsias se pueden hacer en Nampula, no hace falta mandarlas a Maputo. Encima de eso en la guía de transferencia añaden que es seropositiva.
Y yo me pregunto: por ser seropositiva ya no le pueden operar? Por ser seropositiva ya no tiene derecho a la vida? Cómo un día u otro se va morir qué más da ahora o después. Hay miles de enfermos más en la misma situación. Y qué?
El cirujano me dice: Javier, está chica se va a morir y sólo tiene un bulto de pus en las trompas. Al final le he pedido que por favor la transfieran a Pemba, la capital de la otra provincia, donde posiblemente la atenderán mejor y harán caso del diagnóstico del cirujano de Namapa. Dice que mañana la ambulancia va para Nampula, así que quizá tenga que esperar a pasado mañana.
Yo me pregunto qué hago aquí trabajando en un proyecto para fortalecer el sistema de salud. Algún día se va a fortalecer realmente? Harán falta 10 o 15 años más para conseguirlo? Aunque trabajemos a nivel del Distrito perfectamente, quien se va a encargar que el Hospital Central de Nampula funcione correctamente? Porqué se pierde tanta información y todo son problemas? Porque depende que Célia se operada de mis conocidos en el Hospital o mi posibilidad de viajar a Nampula e interesarme por la gestión de su caso? Célia es el caso que conozco de primera mano, pero no quiero ni pensar cuantos casos así exiten.
Luego en España nos quejamos de nuestra Seguridad Social. Nos quejamos de las esperas en la consulta, de las listas de esperas para que nos trate un especialista. Nos quejamos que esté todo lleno de inmigrantes que provocan que yo tenga menos bienestar porqué hace que tenga que esperar más en la consulta para que la doctora me mande un jarabe para la tos. Si mi doctora estuviera enferma, me atendería cualquier otro que estuviera de guardia. Si mi enfermedad escapara de sus conocimientos, me enviaría al especialista. Están todos los médicos juntos en un mismo edificio. Si me cambio de barrio o de ciudad voy a encontrar un edificio idéntico lleno de flamantes médicos.
Aquí en todo el Distrito hay 4 médicos locales para cerca de 200.000 habitantes. Hasta Agosto pasado sólo había 2.
Sinceramente, y aunque parezca el típico comentario, no sabemos la suerte que tenemos por nacer donde hemos nacido. Yo la verdad que ya me he dado cuenta.
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Gracias Javi por publicarlo, los de aqui tenemos la obligación moral y ética como seres humanos y miembros del planeta de saber que esto pasa.
ResponderEliminarCelia se pondrá bien, otros muchos no. No obstante tu granito de arena estando ahí y explicandolo aquí de algo tiene que servir, seguro.
Gracias
Pdt. Celia tiene puesto un altar en mi casa, para ella y para un amigo mio con sarcoma que operan en breve y que por esperar ha llegado a esto.
Pdt 2. Cuando esto pase, pondré otro altar por todos los ciegos del mundo, que somos NOSOTROS, para que encontremos la LUZ
Buf, tremenda historia Javi. La situación no la podemos cambiar de forma individual, pero sí que entre todos podemos ayudar, como mínimo tomar consciencia y aportar nuestro granito de arena. "Seamos el cambio que queremos ver en el mundo".
ResponderEliminarSter, me sumo a tu altar, y pongo también otro para quitarnos la venda que muchos llevamos y no siempre nos queremos quitar. "Ojos que ven, corazón que siente".
Un fuerte saludo para los dos!!!!!
Mario.
Quanta raó tens...no ens adonem de la sort que tenim fins que ho comparem....que trist...
ResponderEliminarUna gran historia. Espero que acabe bien. O al menos que Celia sufra lo menos posible.
ResponderEliminarJavi, gracias por ayudar.
Muchas veces no nos damos cuenta de los privilegios que tenemos. La gente se queja mucho. Y muchos no saben valorar lo que tienen.
Un abrazo muy fuerte para todas las celias del mundo.
Espeluznante, ojalá tenga buen fin, me dan ganas de colgarla en la sala de espera de mi unidad, a ver si así por lo menos valoramos lo que tenemos.
ResponderEliminarLa vida es jodida en cualquier rincón del mundo. Todos tenemos dolores, todos tenemos nuestros problmes. Cada uno de una distinta magnitud.
ResponderEliminarLo jodido llega cuando vemos esos problemas, que podrían tener solucines sencillas pero se nos escapan de las manos.
javi, intenta que no te afecte más de lo necesario vale mon amour?
te quiero!
A veces, después de dejarte la piel en algo, uno se pregunta, y sirve? opciones de respuesta: A. Claro, cada aportación es importante, las cosas cuestan tiempo... B. no tengo tiempo para preguntas tontas, tengo demasiado por hacer. Hay una C, pero esa no te la planteas en serio.
ResponderEliminarMuuuuuchos ánimosssss!!!!!!!!!!!!!!!!
da vergüenza venir del medico privado y leer esto...
ResponderEliminarme sumo a lo ya dicho de darse cuenta de lo que tenemos, pero quiero tambien expresar que debemos luchar por mantener lo que tenemos y mejorarlo.
El caso de Celia es terible, y como ella tantisimos que quedan en el anonimato... Javi, gracias pro compartirlo con nosotros, es de lo poco que podemos hacer
yo, tal y como estan las cosas, soy bastante pesimista, quizas por impaciente, para ver que mi granito de arena sirve de algo, pero bueno, ahí estamos...
Besos a Celia, mecachislamar, que pena joer!
Que pena de mundo, en serio, donde reina el egoísmo, la desigualdad y la injusticia...
ResponderEliminarCelia tiene suerte de tenerte cerca, ojalá se ponga bien...
Quejarse está bien, porque incluso aquí las cosas podrían ser mejor, pero es cierto que uno debería pensar en todas las Celias antes de quejarse.
Mucha suerte Celia, ánimo!
Me pasó lo mismo...el guardián de nuestra casa en Kin murió por un sistema sanitario desastroso, por estar en la parte equivocada del mundo, por ser seropositivo, por errores médicos y por dejadez de su familia. Espero que Celia se recupere y pueda acceder a un programa subvencionado de medicamentos ARV. Un saludo, Javi, y mucho ánimo!!!
ResponderEliminarLa han condenado, así de sencillo, el marido, los médicos, la familia, la sociedad...
ResponderEliminarDespués se juntarán las mentes pensantes, en congresos internacionales que cuestán el tratamiento de por vida de unas cuantas personas y discutirán sobre porqué la gente tiene miedo a la prueva y avandonan el tratamiento, porque NO QUIEREN QUE SE SEPA, PARA NO SER CONDENADOS.
Es duro cuando toca cerca, a Celia le deseo que viva lo que le quede de vida con dignidad, a ti te deseo que pase lo que pase no se dobleguen tus convicciones,un abraço.