miércoles, 14 de octubre de 2009

HaKuNa MaTaTa

Y después de 7 días, ya estoy de vuelta de Tanzania… Corto pero intenso.

Encontrarme con Laura ha sido fantástico. Me ha llenado de fuerza y por estos días me he sentido más cerca de mi mundo. Antes de ir estaba sufriendo, porqué hasta casi el último minuto no lo tenía seguro, pero finalmente lo conseguí!

La sensación al llegar a Dar Es Salaam, la capital, viniendo desde Mozambique a sólo una hora de vuelo, fue rara. Imagino que para cualquier europeo llegar a Dar Es Salaam supone el caos y el choque con el Tercer Mundo. Para mí la sensación fue de llegar al desarrollo, just lo contrario. Es muy curioso, pero así lo sentí. Aterrizar y sólo ver el aeropuerto… guau… Me sentía en un país desarrollado. Luego tramitando el visado se puede ver el descontrol típico de estos países africanos, con colas que no son colas, sino grupos de gente. Al salir del aeropuerto ya noté un agobio importante que me duró los 7 días que estuve. En un momento me planté con 4 monedas diferentes en mi monedero (Euros, Dólares, Shillings Tanzanos y Meticais Mozambicanos) y todo el mundo encima de mí intentando venderme un safari, un taxi barato al centro, un vuelo a Zanzíbar o cualquier otra cosa. Y yo con mi inglés de Cuenca (bueno, no tanto, pero casi…). De vez en cuando se me escapaba alguna cosa en portugués, porqué veo un negro y automáticamente me sale hablar en portugués, que le voy a hacer… En un minuto me agobié un montón. No estaba acostumbrado a ese tipo de trato tan agresivo desde mi punto de vista. Y ahí empezó mi continua comparación con Mozambique. Estando sólo a una hora de vuelo es curioso cómo cambian las cosas de un país al otro… Tanzania es un país enfocado totalmente hacia el turismo, su economía depende casi al completo del turismo y por eso es normal que todo el mundo se centre en el blanco que acaba de llegar… Mozambique por el contrario sólo puede presumir de ser el principal exportador mundial de anarcardos y cacahuetes (…). Pero sinceramente prefiero el turismo poco masificado que hay aquí. Sus playas vírgenes y los vendedores que sólo te molestan los 3 primeros minutos y luego te dejan. En Tanzania he llegado
a agobiarme mucho y muy rápido casi cada día por culpa de los vendedores.

Después de sortear a unos cuantos vendedores, consigo el vuelo a Zanzíbar para encontrarme con Laura. El vuelo, en una avioneta de 12 lugares y con hélices. Muy divertido. Y de pronto… Zanzíbar… El paraíso… El olor a especias, una isla musulmana en medio del Índico rodeado de playas cristalinas… Y me encuentro con Laura en el hotel… Qué genial reencontrarte con una cara amiga. Enseguida nos ponemos a hablar y hablar y hablar. De mí, de ella, de lo que vamos a hacer, de todo!! Y me enseña StoneTown (la capital). Calles laberínticas, tiendas de regalos, teterías, cafeterías (me tomé un capuccino en condiciones después de 4 meses!), gente, edificios árabes, mujeres con toda la cara tapada… Un aire especial. En aquel momento me enamoré de esa ciudad. Creo que podría vivir allí. Si no, por lo menos creo que voy a volver tarde o temprano. Total, está sólo a una hora y media de vuelo. Por la noche Reggae Bar y sus rastafaris. Un lugar interesante…

Al día siguiente alquilamos un coche para conocer las playas de la isla. Primero conduce Laura, luego yo. Se ríe y se sorprende de mi forma agresiva de conducir, pitando a cualquiera que se pusiera en mi paso (persona, niño, bici, vaca…). “Laura… en África se conduce así!”. Soy el amo de la carretera!! Jajaja. Nos para la policía y me piden el carnet internacional. Le hablo al poli en portugués (la costumbre, lo típico: “Boa tarde, tudo bem?”…). Laura: Javi, que haces! cállate y habla en inglés! :-S. Saco el carnet y mi inglés de Cuenca. Me doy cuenta que debería aprovechar que Elena es medio americana para practicar un poco el inglés, porqué lo entiendo perfectamente, pero tanto tiempo sin hablarlo he perdido toda la fluidez. Las playas de Zanzíbar… Sorprendentes… Aunque, una vez más pierden un poco el encanto por los lodges, restaurantes y vendedores. Nos ponemos a hacer snorkle y nos pican medusas… nos quedamos tomando el sol aunque se ha nublado un poco. El agua cristalina. Aunque habiendo estado en la playa de Pangane la semana anterior, y comparando… me quedo con el encanto virgen de Pangane.
Del viaje sólo hecho de menos no haberme quedado algunos días más en Zanzíbar y dejar que ese ambiente me envolviera por completo. Fue una primera toma de contacto increíble.

Después… a negociar el safari… Muy caro. Muy muy caro moverse por ese país. Pero son cosas que tienes que aceptar si quieres ver las maravillas que esconde. Vuelo para Arusha y al día siguiente salida a los parques. Negociamos el paquete más barato de todos, que igualmente es muy caro. Compartimos el jeep y los 4 días con dos parejas, unos austriacos de luna de miel y unos brasileños que han decidido dar la vuelta al mundo en un año. Laura y yo nos moríamos de la envidia. Los 4 días de safari con ellos fueron muy bien, la verdad.

Y empieza nuestra ruta por los parques subidos a nuestro jeep! 1 día en el Tarangire, con su bonito paisaje de baobabs y la enorme cantidad de animales. 2 días en el Serengueti y por último 1 día en el Ngorongoro. El Serengueti… increíble… me sentía dentro de la peli del Rey León o algo así. Los paisajes como los documentales de la tele. Precioso… Lo único que le quitaba el encanto, las manadas de jeeps esperando que el león saliera de entre los matorrales para sacar la foto. Cogí complejo de cámara… yo con mi Nikon de 8 megapixels y la gente con unos objetivos de 30 centímetros que les permitía fotografiar hasta la última pestaña al león.
Muchisimos animalotes. Pensaba en lo bien que se lo pasarían mis sobrinos allí… Al final me puse un poco malo del viento del jeep en marcha…

Y por último… Ngorongoro… Un paraíso!! Fantástico. Un volcán inactivo poblado de selva y dentro del cráter una explendida sabana con un lago. Cuando llegamos al cráter y lo vimos todo desde arriba se me pusieron los pelos de punta. Magnífico… Una vez abajo, manadas de ñús, zebras, búfalos… Naturaleza y más Naturaleza. El frío de la noche, acampados encima de la montaña con vistas al cráter, sólo se pudo soportar con camiseta de manga larga, un polar, dos pantalones, un saco de dormir y una mantita masai que me compré muy acertadamente. El tema de los masais… Me dio sinceramente pena. Creo que es un pueblo que se está perdiendo y que son plenamente una atracción turística.

Luego vuelta para Arusha, últimas compras y despedida de Laura… Qué penita. Me lo he pasado muy bien con ella. Hemos hablado mucho de nuestras cosas, nos hemos reído mucho, hemos cotilleado y he sentido el calor cercano que tanto necesitaba, para coger fuerzas para seguir!
Y tras la despedida… vuelta a la cruda realidad mozambicana y más de lo mismo… La depresión post-vacacional también se vive aun estando viviendo y trabajando en África. Y balance de Tanzania… Tanzania es muuuuuy bonito. Me encantó al completo. La única pega es la enorme masificación de turistas que había aun siendo Octubre… No me importaría vivir en la isla de Zanzíbar, o volver a pasearme por el Ngorongoro y creer que vivo en El Rey León, pero creo que me quedo con mi Mozambique querido.

Mañana viaje de trabajo a Maputo por unos 10 días. Encuentro con todo el personal de Medicus Mundi Mozambique. Va a ser una experiencia bonita, seguro. Y unos días en LA GRAN CIUDAD. Cuando llegué a Maputo hace 2 años nunca pensé que vería a Maputo como la gran ciudad o como la fuente de desarrollo del país… pero conociendo en profundidad, es así… Así que aprovecharemos el tiempo libre que tengamos para bailar en alguna discoteca, escuchar música en directo, ir al teatro, al museo, hacer algunas compras… En definitiva, un poco de vida cultural!

8 comentarios:

  1. Los olores, las texturas, los colores... Jo, Javi, es que es como si estuviera allí. Me estaba imaginando el agobio al salir del aeropuerto, y los ojos abiertos como platos para empaparme de todos los paisajes de tanzania... Aish... Sigue escribiendo y haciendome soñar con África xxx

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  2. Lo mismo digo! Leerte es como irse de viaje por un ratito! me encanta... aunque me da rabia, supongo q como a todos, no poder verlo con mis propios ojos y estar allí. Me alegro de q haya ido genial, ahora disfruta de Maputo y luego nos cuentas!
    TQMMM

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  3. Ole! Ui, me estaba gustando mucho...pero lo del cràter con la sábana dentro y un lago, me ha fascinado! OMG Javi!!! Que envidia (sana :p)
    Espero que sigas disfrutando y cuidate.

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  4. Mi neneee!
    yo también estoy de vuelta en el curro otra vez.
    buf el viaje ayer que duro! OMG!!!

    Tengo que contarte de mis últimos días en Mafia!!! ESpectaculares ;-)

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  5. Qué envidia!!! (¿por qué siempre te digo esto?)

    Me hubiera encantado estar contigo en Tarangire con los baobabs que describes... wooowwww

    un abrazo

    pd. Hoy he salido en la tele... en una misa de acción de gracias por la canonización de Damián... http://www.rtve.es/alacarta/index.html?v=613605

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  6. que chulo todo!! que bonito es el ngorongoro, javi, seguro que las buenas vibraciones ayudaron mucho a mi padre, seguro

    te he intentado escribir antes aqui en el blog y no he podido, a ver si ahora me deja

    besos

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  7. javi!!! quina enveja!! jo fijo que m'hagues agobiat com tu!!! tot i que plantaria cara als venedors pesats i faria amb tu aquest viatge!!! a veure si et conectes aviat! molts petonets!!

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  8. He releído tu crónica.. Me he reído muchísimo y me hace volver a sentir q estoy de nuevo ahí... Tengo q contarte mon amour ;)

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