Tanto cuando estuve por primera vez hace dos años, como cuando llegué hace 5 meses, pensé que Maputo era una ciudad cutre, sin estilo, sin cultura, desorganizada, y decadente. Ahora todas esas impresiones han cambiado por completo.
Va bien vivir en medio del mato, porqué valoras todo mucho más. No os podéis imaginar la emoción que sentía ni mi cara de niño ilusionado cuando sobrevolaba Maputo desde el avión antes de aterrizar. Edifícios altos, grandes avenidas… Parecia que estaba sobrevolando Nueva York… Me venían unas ganas enormes de asfalto, coches, caos, edificios, bares y discotecas llenos de gente. Cultura, Cultura, Cultura.
Los que conocen mejor Maputo (la primera vez estuve unos 4 días y la segunda únicamente 2) dicen que se ve el cambio de un tiempo a esta parte. Maputo está desarrollándose y hay unos focos de artistas incipientes que hacen que tenga un encanto especial. Siento la necesidad de ir al teatro, al museo, discotecas, conciertos, tiendas, ocio, callejear… Me doy cuenta que soy rata de ciudad. Me desenvuelvo perfectamente por las ciudades y me siento cómodo y parte de ella enseguida. Definitivamente mi hábitat es la ciudad, aunque estoy empezando a querer el mato.
Jueves por la noche, primera fiesta. Suzanne conoce a mucha gente en Maputo y salimos con ellos. Tampoco hace falta conocer mucha gente. En seguida puedes comenzar a hablar con alguien y te encuentras gente interesante. El estado de shock al entrar en aquel local y sentirte en BAR es difícil de explicar. Un BAR DE COPAS como los de Europa. No las barracas que hay en Pemba o Nampula. Música en directo con mucha gente bailando. Me fascina la manera que tienen chicos y chicas de mover la pelvis. Gente vestida como europeos y con estilo. Muchos mozambicanos blancos (hijos o nietos de portugueses).
El viernes Suzanne se casó con su novio en la Embajada Francesa. No entraré en detalles, no entiendo muy bien porque había llegado a esa conclusión, pero llevaba un mes preparando su boda emocionadísima. Comida para celebrarlo en el Mercado do Peixe. Qué recuerdos…
Reencuentro con el personal de Medicusmundi de Sede y Maputo. Qué alegría. En realidad somos todos un gran equipo. Por la tarde, unas cervezas con Viola para ponernos al día y compartir experiencias, pensamientos e impresiones. Encantadora. Me lleva al Núcleo de Arte. Lugar de exposiciones y concentración de pintores mozambicanos. Los domingos tocan música en directo, volveremos entonces. Luego celebración de la boda de Suzanne en la Rua d’Arte. Un lugar con encanto. Es una calle cerrada, donde organizan conciertos y donde tienen varios locales antiguos rehabilitados donde la gente se junta para conversar, bailar o compartir. Esta noche tenemos concierto de reggae. Me encanta.
Fin de semana… Me levanto pronto y me cojo una chapa (furgonetas de transporte público) a la Baixa. Me apetece callejear sólo y descubrir la ciudad de día (descubrir la ciudad de noche puede resultar bastante peligroso). Una librería. Entro sin pensarlo. Miro y remiro libros mozambicanos y extranjeros. Los compraría todos… Al final me decido por cuatro: uno sobre la cultura macua, uno de vivencias de un hombre de viaje por áfrica, otro sobre el estado económico actual en Mozambique (muy interesante) y otro de cuentos. Así voy a poder practicar bien con el portugués escrito… Mercado de la Madera. Tomo ideas de posibles compras para llevarme a Namapa. Unas capulanas bonitas. Me compro dos, para hacerme dos pantalones bien chulos. Me las quieren vender a precio de blanco. “Chefe, eu sou moçambicano”. Baja un poco el precio. Igualmente sale ganando. Voy al teatro a ver que hacen. Nada interesante, mala suerte. Otro día intentaré ir al cine. Con un poco de suerte tienen alguna actual. UN CENTRO COMERCIAL. Los odio, pero me dejo llevar por el encanto del consumismo en esta ciudad loca. Nuevamente, choque con la desigualdad… Parece que estoy en otro planeta. Me pregunto si eso es desarrollo. Si eso alguna vez será desarrollo y si eso va a poder verse en otras partes del país algún día. Debería decir que sí. Sinceramente no lo creo. Tampoco creo que eso sea desarrollo. Me meto por los pasillos del centro comercial. Hace cinco meses que no subo por unas escaleras mecánicas. Tiendas de ropa. Había olvidado el olor a rancio de las tiendas de ropa al entrar. Ese olor a cartón de la ropa nueva bien planchada y doblada. Ropa de Zara y Massimo Dutti?? Miro la etiqueta. Es imitación. Hay una tienda Levi’s. Busco unos tejanos. Miro las tallas. La más grande una 42 para hombre. Por suerte me viene. Tampoco me he engordado tanto estos meses. Una anécdota. Entro en una tienda que por fuera podría parecer un H&M o un Bershka por su estilo… Nada más entrar… Toma! La foto del presidente enmarcada. Guebuza omnipresente. No sólo está en mis queridos despachos de Salud. En las tiendas de fotografía venden las fotos con el marco ya preparadas para tu establecimiento. Me imagino cómo sería entrar en un H&M en Barcelona y en lugar de encontrarme un poster de Madonna o Kylie me encontrar una foto de Zapatero o del Rey. O un Fotoprix con sus fotos, y diferentes marcos y medidas para elegir. No, no me lo imagino.
Me miro Maputo con otros ojos. Ojos más cercanos. Quedándome con los detalles. Pensaba que no tenía alma. Estaba equivocado. No tiene edificios impresionantes, pero supe apreciar su arquitectura. Edificios de los años 50 y 60. Se aprecia el corte sesentero de algunos edificios. Me lo explica Elena. Está deseando fotografiar toda la ciudad. Maputo fue para los portugueses el taller de ensayo para la arquitectura moderna, sin mucha cabida en la tradicional Lisboa. Las calles de Maputo son cuadriculadas y es difícil perderse, aunque puedes desorientarte con facilidad y varias veces por día. A la ciudad entera le falta un lavado de pintura. Hay edificios que parecen de la Unión Soviética. Elecciones presidenciales la semana próxima. Nos han alertado de posible inseguridad estos días. En las calles queda presente el enorme poder del gobierno y su prácticamente monopartidismo. La ciudad entera (bueno, Mozambique entero) totalmente empapelada con propaganda electoral del FRELIMO y fotos del presidente.
Para acabar el fin de semana, visita al Museo de Arte Moderno. Exposición de artistas noveles y artistas mozambicanos consolidados. Quedo impresionado. Se están haciendo cosas muy bonitas y creativas. Otro día planeamos ir a otras exposiciones. Cerramos el fin de semana en el Núcleo de Arte, con música en directo y junto a muchos de los compañeros.
Lunes. Empieza la Asamblea de Medicusmundi Mozambique y Angola. Cerca de 30 personas. Del resto de proyectos sólo conocía los de Cabo Delgado, nuestros vecinos. Va a ser una semana bonita. Intercambiar experiencias y sacar conclusiones y metodologías de trabajo comunes. No estamos nosotros solos en una isla en medio del país. Somos muchos y con las mismas necesidades, dificultades y trabajo por hacer.
He conocido mucha gente en estos días. Maputo da para conocer lugares interesantes y gente interesante. Únicamente hay que estar abierto. No es una ciudad donde viviría un largo periodo, pero creo que no me importaría por una temporada. No me gusta Maputo sólo porqué tenía sed de ciudad. He sabido mirarla con otros ojos y he podido encontrarle el peculiar encanto que tiene, apreciarla. La voy a recomendar a todo el que venga a verme (si alguien viene).
Forma parte de la realidad de Mozambique. No es una ciudad que me haya atrapado. Sin embargo, me ha cautivado.
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Me ha venido a la memoria una comida en el mercado de peixe... en el que alguien -no diré quién, ejem- se pidió frango... y que, además, casi salimos por patas...
ResponderEliminarPues qué quieres que te diga, me sonrío de lo que nos pasó... esas calles (por decir algo), esos mercados (por decir...), ese museo (por...). Lo mejor de la ciudad: nuestras sonrisas, nuestras sonrisas en Fatima´s, en Jordi's, por doquier.
Se le echa a ud. de menos, que lo sepa.
Mano, um abraço muito forte!
describes Maputo y me suena, con mi ignorancia y el poco tiempo que estuve, a Nairobi,
ResponderEliminartambien hay polución y caos? y suciedad por doquier?
de todos modos, seria muy interesante visitarlo contigo, remaremos contra viento y marea para que pueda ser.
un besote!!
me muero por volver...tantos sitios conocidos que has nombrado i tantas sensaciones parecidas..!
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